“Fausto” por Celia Marcos, 21

Fausto es un drama en cinco actos con música de Charles Gounod (1818-1893), y libreto de Jules Barbier y Michel Carré. Se estrenó en el Théatre Lyrique de París el 19 de marzo de 1859, basado en la obra del mismo nombre de Goethe, y aunque siguió en cartel bastante tiempo, no pudo hablarse de éxito importante. Pocos meses después pasó a Estrasburgo y se convirtieron los diálogos en recitativos orquestales. A partir de entonces siguió una carrera lentamente ascendente hasta que fue conocida en toda Francia.

Poco a poco creció su prestigio hasta que la Ópera de París decidió ponerla en escena y para ello exigió al autor que la convirtiese a grand-opéra con los correspondientes cinco actos y un gran ballet espectacular. Reestrenada de este modo, alcanzó su éxito definitivo hasta tal punto que era título seguro de cada temporada. En 1887 alcanzó las quinientas representaciones.
Su presencia en el teatro llegó a ser excesiva, desequilibrando el repertorio francés. Pero no era sólo París, Fausto había llegado a lugares tan distantes como Filadelfia , San Petersburgo y un largo etcétera.

Resumen del argumento:
Acto I
El doctor Fausto, cansado de una vida solitaria, está a punto de acabar con sus pesares mediante un brebaje letal. Ante el pensamiento de que Dios no va a devolverle la juventud ni el amor, invoca al diablo para que acuda en su ayuda. Aparece Mefistófeles, ofreciéndole riquezas, gloria y poder, pero él quiere algo más: la capacidad de disfrutar eternamente de todos los placeres que debilitan el corazón y los sentidos. Mefistófeles le propone servirle a cambio de su alma. Para convencer al anciano sabio, Mefistófeles le hace ver a Margarita hilando en su rueca, y Fausto firma el pacto sin pensárselo.

Acto II
Estudiantes, soldados y ciudadanos beben y se divierten, mientras las muchachas coquetean ante las matronas. Wagner pregunta a Valentín la razón de su tristeza, a lo que éste responde que teme dejar sola a su hermana Margarita al partir para la guerra. Siebel le asegura que él cuidará de ella. Mefistófeles aparece y canta sobre la adoración de la humanidad al becerro de oro. Luego predice a Wagner que morirá en la guerra, y a Siebel que se marchitarán todas las flores que toque. Prosigue el baile y pasa por allí Margarita. Fausto intenta entablar conversación con ella, pero la joven le rechaza.

Acto III
Siebel rompe el maleficio introduciendo los dedos en una fuente de agua bendita y deja un ramo ante la puerta de Margarita y se va. Entran Mefistófeles y Fausto, este primero deja un cofre junto a la puerta. Llega Margarita, que inmediatamente coge el cofre en vez del ramo y comienza a probarse las joyas. Aparecen Fausto y Mefistófeles, y Fausto conversa con Margarita. Cuando cae la noche, Fausto corre a la ventana a coger la mano de Margarita.

Acto IV
Margarita va a rezar por su amado y por el hijo que está esperando, pero Mefistófeles y los espíritus del mal impiden que encuentre consuelo en la religión. Margarita, muy asustada, invoca al Señor, pero Mefistófeles insiste en que está condenada y Margarita cae desmayada.
Vuelven los soldados victoriosos, y con ellos Valentín. Valentín desafía a Fausto, quien, con la ayuda del diablo, le vence y huye. Antes de morir, Valentín reniega de su hermana y la maldice.

Acto V
Se celebra un aquelarre. Aparecen Mefistófeles y Fausto, este último quiere huir pero el diablo le abre la montaña y le muestra un magnífico palacio. Mefistófeles ofrece a Fausto una copa para que beba y olvide el pasado, pero éste ve a Margarita en una celda y quiere llegar hasta ella.
Margarita cae muerta al ver a Mefistófeles. Un coro de ángeles se lleva el alma de la muchacha hacia el cielo mientras Fausto, desesperado, es arrastrado por Mefistófeles.

El autor, Gounod:
El compositor francés Charles Gounod (1818/1893) nació en el seno de una familia de artistas. Se quedó sin padre muy pronto y su madre, que era pianista, deseó que hiciera leyes, pero él se doctoró en filosofía y luego se dedicó a la música, estudiando en el conservatorio de París.
En 1851 pudo estrenar su primera obra importante, titulada Sapho, aunque con poco éxito. A los cuarenta y un años de edad tuvo un éxito rotundo con “Fausto”. A destacar también “Mireille” y sobre todo “Roméo y Juliette” que fue el mayor triunfo de su carrera de operista.
Además de las óperas compuso dos sinfonías, algunos oratorios, la misa de Santa Cecilia, y varias obras religiosas en la etapa final de su vida.
Gounod es considerado uno de los grandes compositores franceses que, hoy en día, debe su prestigio a “Fausto” y en menor medida a “Romeo y Julieta”. Fue un hábil orquestador, es músico de notable buen gusto y orientado, especialmente en su última etapa vital, a la música religiosa.

Videos de diferentes partes de la ópera:

Coro de los soldados:

Es el coro más famoso de la ópera de Fausto. Como se aprecia en el vídeo, la puesta en escena es clásica, ya que los intérpretes van vestidos propiamente de la época.

Valentín, recitativo y aria:

Este otro vídeo está grabado en directo desde el Teatro Amaya de Irún en 2011, es un aria y un recitativo con puesta en escena clásica al igual que el video anterior.

Mefistófeles, Le veau d’or:

En el caso de este vídeo, la puesta en escena también se podría clasificar como clásica, pero, llama mi atención en especial, el traje que lleva el hombre que interpreta a Mefistófeles, que no encaja del todo con la época.

Final del primer acto:

En contraste con el vídeo anterior, Mefistófeles aquí viste un traje mucho más adecuado con la forma tradicional de representar a dicho personaje. Pero en cambio la vestimenta del resto de los personajes es moderna, ya que no encaja con la época en la cual transcurre la historia.

Curiosidades sobre la ópera Fausto:
En las Aventuras de Tintín, cómics de los que seguramente todo adolescente ha oído hablar alguna vez, aparece una soprano, la cual es el único personaje femenino habitual. Esta mujer es Bianca Castafiore, una cantante de ópera italiana conocida internacionalmente como el Ruiseñor de Milán. Su especialidad es el Aria de las joyas de la ópera Fausto. En consecuencia, sus apariciones suelen ir acompañadas de la frase que abre el aria: “¡Ah! Me río de verme tan bella en este espejo…” (Ah, je ris de me voir si belle en ce miroir). Que Bianca Castafiore siempre cante esta pieza se debe a que al ser francés el escritor, utiliza un fragmento de un aria muy conocida, que a todo francés le resultará familiar.

Otra curiosidad es que la ópera de Fausto aparece en la película del Fantasma de la Ópera, ya que en el transcurso de la película se ve como se ensaya la obra y el día de la gran representación, el fantasma de la ópera aparece como tenor, dejo un video en el que se ve muy bien dicha escena:

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